Me llaman la ilusa de los ojos verdes sin luz, la de la sonrisa triste, la del alma rota. La que vive mirando una estrella siempre en estado de espera.
Dicen que todavía recuerdo cuando me besabas y que ando perdida preparando alguna despedida. ¿Dónde estarán los besos? Los busco
Pero de madrugada me mira desde lejos la luna, y yo harta de tanta duda me vuelvo loca y me subo a las estrellas. Y tú en mala compañía, te quedas contigo a solas, y le preguntas al viento por qué te has quedado con las ganas, con mis ganas de ti.
Y ahora dime, ¿en qué coños ocupas el tiempo? Dices que nada te interesa de alrededor. Pero oye, ¿dónde vas? ¡Cabrón! ¿Dónde te has metido? Y subes a lo más alto de la locura para ver si me encuentras hablando con la luna porque sabes que los pies al suelo a mí no me sujetan y que si te atreves, yo me atrevo.
Me tiro de cabeza.
Como cuando nos juntó la vida, como cuando queda nada que perder.
Sin palabras...
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