amor imperecedero

He vuelto a soñar contigo.
Decías mi nombre, te abrazaba y llorábamos.
Entonces empezaban los reproches, los insultos a terceros y la huida.

Luego me despierto sola y con estas ganas de abrazarte.
Con este no entender por qué.
No se lo cuento a nadie.

A veces soy tan fuerte que pienso: para qué.
A veces soy tan frágil que pienso: ahora no.
Y nunca encuentro el momento.

Agacho la cabeza, me sacudo la idea e intento borrar cualquier pensamiento iluso.
Pero ojalá todo fuera como debería ser.
Ojalá me abrazaras.

si soy algo...

Soy el sofá de cuero negro con vómitos.
Soy el baile de las barras rojas del equipo de música.
Soy Bugs Bunny y otros tantos peluches perdidos.
Soy el amor incondicional.
Soy los rizos negros de la sangre.
Soy la espera despierta.
Soy el dedo en la rendija de la puerta.
Soy la lágrima que moja cuando se va.
Soy la distancia entre dos puntos inseparables.
Soy una hiena de el rey león.
Soy la tristeza del alma.
Soy Blancanieves.

Soy la foto en blanco y negro.
Soy el quiero y no puedo.
Soy las espinas de la rosa.
Soy la carcajada de los domingos.
Soy el adiós más doloroso.
Soy las manos amarillas y la piel fría de la muerte.

Soy la caricia del molino.
Soy la falda marrón en el Templo de Debod.
Soy los ojos con ganas de creerse una mentira en el parque del Retiro.
Soy el beso delante de los cafés.
Soy el abrazo en la Puerta de Alcalá.
Soy el amor de verano que duró un año.
Soy la carta sin respuesta.

Soy una mariposa.
Soy azul y... a veces me vuelvo una mezcla rara de amarillo, cosa que me convierte en casi lila.
Soy la hipotenusa de un triángulo.
Soy la obsesión desmesurada.
Soy el calendario sin días.
Soy el veintitrés.
Soy la buganvilla en la casa cerca del mar.
Soy las letras de Marea y la música de Extremoduro. Aunque también al revés.

Soy una isla.
Soy el puedo y no quiero.
Soy el ronroneo de un gato.
Soy la lluvia golpeando la ventana.
Soy el escudo resquebrajado que protege del amor.

Soy un monstruo.
Soy la noche de los viernes.

Soy la copa del gintonic.
Soy la sonrisa en el monólogo.

Soy los intentos fallidos.
Soy la inteligencia mermada.
Soy el desencanto de la realidad.
Soy el crecimiento inesperado.
Soy el sistema anestesiado.
Soy el cinismo de las palabras.

Soy la bola de billar que no entra.
Soy la salvación de los tres puntos suspensivos.
Soy la ilusión que cura heridas.
Soy el concierto de tu vida.
Soy la mano que mece el pelo.
Soy los viajes pendientes.
Soy el agradecimiento infinito.
Soy la caja eterna.
Soy el silencio que grita en todas partes.

Y aún así, todavía no entiendo muy bien qué soy...

más emes.

Eme baja de la limusina con tacones (es que desde que se ha convertido en estrella dice que no quiere volar, que prefiere andar de puntillas).

Ella hace ver que me cree y yo hago ver que no me doy cuenta.
Pero sé que está enfadada porque baja y sube las escaleras continuamente.
Como cuando era pequeña; como cuando te quería.
Y yo no le hago caso.
Ya se cansará, pretenden convencerme.
Pero lo sé y Eme también lo sabe.

Ahora está sola y la rutina la induce a seguir viviendo
y aunque lo intente con todas mis fuerzas, a Eme no le bastará.
Porque Eme es más de quererse morir, de llevar la tristeza grabada en las costillas.
Eme es la única que esperaría contra todo pronóstico y la única que querría solo si no la quisieran.

Yo no soy Eme. Aunque tú lo creas.

Y nunca conseguiré que Eme acepte el papel de protagonista para ninguna otra película.

Pero tengo más emes.

Fuera de mí.

Deseaba que no llegara nunca,
que viviera por siempre encadenado a mis pies mientras yo le pateaba el corazón,
que quisiera dejar de ser sombra y convertirse en luz,
en mi luz.

Ansiaba ser por siempre eso que aletea en su cabeza,
que no dejara de creer en conexiones ocultas,
que no abandonase la espera en lo alto de la escalera,
por si acaso decido volver.

Anhelaba que me echara de menos,
y que soñara conmigo,
y que no se rindiera,
porque yo nunca lo hice.

Mala suerte la mía que aquí, dentro de mí, estoy a salvo de todo.
De todo menos de mí.

no ho sé

No tinc feina,
però tinc una carrera
tinc experiència,
i m'agrada el què faig.

Tinc projectes,
i una llista infinita de coses per fer.

Tinc bona salut,
només un dolor crònic a l'espatlla
i un trastorn a l'articulació temporomandibular.

No estic sola,
tinc amics,
tinc parella,
i tinc família.

Tinc casa,
tinc aigua,
i tinc menjar.

Tinc tot el que necessito i més.

Però em sento buida.

No sóc feliç.


Em vull morir.