por si acaso, yo te guardo un infinito que está cerca de mis labios.

Fue un adiós muy doloroso pero ya se me ha pasado.
Me llaman Octubre desde que solo hablo de ti y podría decir que lo hice todo, pero sht.
Prohibido recordar es la promesa que me hago, a sabiendas que no la cumpliré. Al menos no soy tan estúpida como para prometer que (te) voy a olvidar.
Abrir. Asomarse. Salir. Llamar. Volver a entrar. Cerrar. Blindar. 
No me quedan puertas, pero sí muchas ventanas. Lo has entendido bien.
Después de acabar con el silencio, con el ruido, con la ausencia, con la indiferencia, con el dolor, después de escribir el final que nunca quise, después de poner el último punto, aparece. El Amor pasó por mi lado en forma de sonrisa. Supe que era él porque es inconfundible la manera en que me pone nerviosa, la manera en que no puedo parar quieta porque me puede la vergüenza. Me miró con unos ojos almendrados y me preguntó si estaba ocupado. Le respondí que no y le hice un hueco apartando mis destrozos. La verdad es que llegaba justo a tiempo, yo acababa de desocupar mi corazón y le dejé que llenara el espacio, el vacío.
Hazme olvidar, le dije.
Mírame, estoy aquí, pero no puedo estar siempre, respondió.
Entonces vete, gruñí.
Y se sentó a mi lado. Se quedó conmigo durante una hora y media. Después se fue. Como siempre. Qué lejos hay que ir a buscar para comprar la Dignidad... Quizás solamente me vino a enseñar, que viene y va. Y que había llegado el momento de emprender mi búsqueda de la Felicidad. De reencontrarme.
Benvinguts al llarg viatge.

Y ya no hay vuelta atrás.

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