cuatro besos...

Entonces, en medio de este vacío inesperado, en medio del sinsentido de siempre, entre las palabras que suben y bajan por mis arterias y mis venas con cada sístole y diástole, aprisionadas en mi cabeza y rehenes de la indiferencia, con tus recuerdos pegados en el interior de mis párpados y el silencio colgando en la garganta... Solo deseo que detengas todo ese ruido, todo ese alboroto, todo ese caos que hay en tu ausencia.
Que la distancia se mida en latidos y que me calles a besos.
Que Septiembre no es Septiembre sin ti.

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