Siempre he sido de pensar que todo ocurre por algo, que si esa carta sigue en mi bolso y no en tu parabrisas es porque llovía. Y si llovía era porque no tenía que ser.
Pero yo no me rindo fácil, así que lo volveré a intentar el doce.
Que sí, ya sé eso de que la realidad es absurda y solo son simples casualidades, pero perdonadme a mí y a mi complejo de escritora. A mi empeño en buscar causas que justifiquen las cosas, en enhebrar hilos para darles sentido.
Dicen que lo que da miedo, merece la pena. Y ahora me he quedado con la pena porque el miedo está tan lejos como tú.
La lluvia dice que así es como debe ser. Que tengo que empezar a mirar más por mí y quien me quiera que me busque. Que merezco a alguien a quien le importe.
No sé qué cojones hace Abril cada año para dejarme sola. Pero estoy aprendiendo, sí. Ahora me coso y me rompo yo, cuando me apetece, cuando me da la gana. Ya no necesito que nadie me ayude. Y para tu amanecer desbocado, mejor que me olvides.
Posiblemente parezca una paradoja pero aunque te quiera, no eres lo que quiero.
¿Nos quedamos? ¿Luchamos? ¿Nos matamos? ¿Nos rendimos? ¿Nos besamos? ¿Nos queremos? ¿Nos olvidamos?
¿Lo intentamos?
¿Nos vamos? Juntos
Agradable espacio.
ResponderEliminarUn beso.
Gio.
HOLA! Me encanta tu blog :) te sigo , me podrias seguir? :) xx http://myworld-leire.blogspot.com.es/
ResponderEliminar