"te odio"...

Dejando a un lado la evidencia de que la primavera me la ha vuelto a jugar, aquí estoy yo, viviendo rápido para no pensar. Como antaño, poniendo parches, arrancando finales y cuadrando el círculo de mi obsesión.
Yo ya sabía que la culpa pesa un quilo más para el que parte. Porque siempre parto yo. Y ya llevo tres quilos de más encima.
Y sigue mi empeño en (des)aprovechar cualquier oportunidad de decir SÍ.
Si lo lees no lo entenderás, pero me da igual. No me has dejado explicarte mi vida y contarte mis historias, mis tormentos. Quizás si hubieras querido entrar en mi mundo y hubieses buscado un poco en el fondo de los vértices de mis rayuelas, me habrías entendido.
Yo quería que apostaras por mí y te quedaras.
Yo solo quería quererte más que a nada.
Enamorarme de tu sonrisa y tu mirada.
Pero ¿cómo va a entenderme alguien que no sabe oír lo que callo?
Y eso que no me había abierto nunca tanto con nadie. Yo quería que esta vez las cosas salieran bien, en serio que lo quería. Pero estar contigo era estar sola dos veces, es la soledad al cuadrado.

Mañana es uno de Abril y yo tiemblo. Recuerdo su portal. Y mis zapatillas rosa llenas de barro.
He recordado las escaleras y las maletas.
Su mentira y mis ojos.
Los gritos y la escoba.
El puñetazo y el armario.
Los pies y el cojín.
La lluvia.
El pueblo.
Las lágrimas y el bajar del coche.
El andar sin mirar atrás.
El beso que todavía me debe.

Hay días que se te quedan marcados en la retina.
Hoy es un día que tengo marcado desde el año pasado.
Tenía que perderme para darse cuenta de que me había encontrado.
Y si no me iba nunca me echaría de menos.
Pero luego aparecía, por sorpresa, con sus lágrimas de cocodrilo y esos cristales tintados.

Y ¿sabes qué? Yo supe que lo nuestro había acabado el primer domingo de Marzo cuando por primera vez en todo este tiempo aparcaste el coche delante de mi portal de culo. Como siempre hacía él. Para no afrontar la situación. Para huir más deprisa. Y yo volvía a entrar en el coche a por un par de besos más. Porque eran los últimos y lo sabía.
Y sonriendo con el pelo al viento te dije adiós.

Hoy acaba Marzo y acabamos nosotros.
Y ya tengo uno más a quien querer los domingos durante el resto de mis días.

Espero que algún día encuentres a alguien que te quiera como quieres, EME.

Comentarios

  1. Porque tú ya supiste querer y no quiso verlo.

    Abrazos.

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