bienvenidos al club de los corazones engañados.

He vuelto a perder los papeles (si es que los tenía) o quizás me haya vuelto a engullir la fuerza de tu centro gravitacional. No lo sé.
Pero qué lejos estamos... y yo he vuelto a apostar más de la cuenta. Miedo y ganas a partes iguales. Volveré a arruinarme o reinaré sobre nuestra ruina. Y aún a sabiendas que es más probable la primera, aquí estoy...

Esperando el día ciento ochenta y ocho.

Comentarios