quiero ser la única que te muerda la boca.

Cuando me prohibieron la historia,
todavía me quedaban las palabras.
Y aquí estoy.

Me paraste los pies
y me salieron alas.

Solo he venido a no olvidar la paloma blanca
que convertimos en animal de cortejo
cuando asomaba la cabeza
escondida en un recoveco del alféizar
el día que le impedimos, de esta manera, traer la paz al mundo.

Que si hay que salvar a la humanidad
con nosotros dos basta
y perdonadme por ser tan egoísta.

Que si el planeta se queja de muerte
yo me contento con una vida
la tuya.

Que si esto es guerra
ya vendrán tiempos peores
de tu mano

porque yo, mientras, desdibujo tus sueños
para que solo te queden pesadillas
y quieras dormir abrazado a mí.

No están las mareas para lunas histéricas
ni las canciones para dejar de querer.

Septiembre ha llegado de repente
y dice que si quieres hacemos el verano más corto
porque ya sabes lo que es amor:

la curiosidad partida por el corazón
el problema que puedes controlar
y la mirada de cualquier desconocido con tus ojos.

Guardo en uno de mis tirabuzones
el secreto de tus labios
cuando piensas que no puedes quererme más
pero vuelves a superarte.

Nadie apaga ya las sonrisas
y las lágrimas no vuelan.

No me formula el juicio
más que un fallo a tu favor
y yo aquí,
con la opresión en el pecho
y en el pelo flores.

Ya no recuerdo el mes de Abril
pero cada día me cuesta
menos.

Comentarios

  1. A veces te da igual la paz mundial si encuentras la tuya en unos brazos.

    Las canciones se entrelazan con las palabras :-)

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