no hay nadie en mi cama si es lo que quieres saber.

¿Cómo piensas volar con todo
el polvo en el aire
y plomo en los bolsillos?

Es que volar no es lo mismo que valor,
yo siempre he sido valiente.

¿Pues cómo piensas reunir el valor suficiente para estrellarte este Septiembre también? 

Primero dejaré que se junten nuestros labios
y luego,
que uno de los dos lo impida.

¿Quieres amanecer conmigo mañana?
 
La respuesta era 'sí'
pero nadie hizo la pregunta.

Quiero anochecer contigo hoy.

Empezó a andar por el pasillo
-desnuda-,
bajó las escaleras
-desnuda también-,
y se dirigió a la puerta de la cocina
-todavía desnuda-.

Dejó un post-it en la nevera, ponía:
 
me marcho para no volver.

Pero no me hables de volver
si nunca has sabido irte.

No excuses tus huidas con que no encuentras un quédate
si tienes escondida la luna más bonita en el lado izquierdo de tu ombligo.

Que así cualquiera pierde el sentido, las palabras y el eje gravitacional de su mundo,
porque cualquiera querría pasar todas las noches de su vida con ella.

Así que tampoco me hables de noches
si nunca has visto su cuerpo.

Porque guarda más estrellas que el cielo,
por no hablar de ésa luna que volvería loca a la marea más cuerda.


Y créeme que
 
eso
 
duele más
 
sin mí
 
que contigo.
 
 


Comentarios

  1. Seguir siendo uno mismo...esa es la idea que he sacado.

    Ya habrá astrónomos impacientes por descubrir las constelaciones de ese ombligo.

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