pero, en cualquier caso, sabías amar.

Y es que a veces hay que explicar más para que la gente invente menos. Aunque eso me haya dejado de importar ya.
La cuestión es que hoy he venido a contaros que después de aprender a besar a alguien porque apetece y no por necesidad, viene lo de aprender a abrir las piernas pero no el corazón.
Ya sabes, todo eso que tenía que haber sabido hacer contigo pero que no pude porque te abrí el corazón antes que las piernas y porque necesitaba besarte antes de que me apeteciera. Supongo que te quería demasiado.
Pero ya he aprendido todas las lecciones y ahora sí que ya sé todo lo necesario para ser feliz.
Y lo que en realidad venía a explicaros es que pasados quince siglos, puedes volver a comer macarrones. Puedes volver a ver una película en el sofá abrazada a alguien. Puedes volver a compartir una cama de 90. Puedes volver a dormir sin bragas. Puedes volver a despertarte con una sonrisa. Puedes volver a ponerte una camiseta enorme prestada. Y quizás, solo quizás, los martes vuelvan a dejar de ser tan horribles.

- ¿Haces café o no?
- Pero si no te gusta el café...
Entiende que a mí el café me gusta solo si es sinónimo de amor.
Así que reitero:

- Hazme el café.


-considerando la posibilidad de hacer una excepción a la regla
aunque no sepa a(mar)-

Comentarios

  1. Puf.. Ojalá yo aprenda la lección de besar porque me apetezca y no porque lo necesite.. Necesito aprender esa lección.. U_U

    Buen texto! Un beso.

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