cógeme en brazos y vuelve a besarme cuando corra hacia ti con alegría.

Perdóname por no escribir(te) con tanta frecuencia,
pero es que ya no te quiero
recordar.

Y no es por ti,
amor,
es por mí.

Es que el tiempo que tú necesitabas,
yo lo necesito multiplicado por dos.

Ojalá poder huir al espacio
y subir al asteroide que da la vuelta a Venus
y desde allí,
espiarte.

Entrar por las rendijas de tu persiana
como la luz de la luna
y acunarte en un beso de buenas noches
de esos que nunca te daba.

Yo, que llevo todos los duerme conmigo colgados del brazo
por si la valentía hace acto de presencia y te lo pide por mi boca...
Y Kutxi que tiene razón cuando dice eso de y si eres aire te irás.

-tú siempre te vas-.

Ahora que por fin nos hemos ido los dos, me parece de justicia responderte la verdad:
Tú y yo nos conocimos porque estábamos hechos para fallecernos.
Que no follarnos (eso vino después).
Lo normal era que algún día decidiéramos pudrirnos juntos y nos obsesionáramos con los nuevos brotes que iban saliendo, que quisiéramos aniquilarlos para que no perturbaran nuestra pequeña necrópolis llena de vida inerte.
Alguna vez pensamos en dejarnos y florecer por separado, pero por suerte siempre nos gustó más la descomposición conjunta.
-Yo te quitaba la camiseta y tú me bajabas las bragas-.
Y sigo sin saber cómo explicarte que si me gustaban los viernes era porque me gustabas tú. Que tú eras mi razón favorita para no dejarme morir del todo y seguir en ese abismo entre la vida y la muerte.
Ahora que no estás aquí, espero que recuerdes nuestros gusanos y nuestros capullos. Nuestros restos de metamorfosis antes de volar libres al sol y al viento repartiendo el amor que teníamos dentro. Y espero que entiendas, también, que uno no se puede quedar donde ya no está. No sé si me explico.
Por favor, no prometas exprimir más sonrisas a nadie hasta que no me hayas devuelto las mías.

Y ahora yo no sé cómo explicaros que Julio es más frío que Enero. Que estoy sudando pero me congelo. Y que para morir de frío, prefiero irme a la Antártida. Que al menos ese frío, es real.

Comentarios

  1. Me ha gustado mucho el texto (a pesar de que leer este tipo de letra es realmente difícil) sobre todo esta frase: "Lo normal era que algún día decidiéramos pudrirnos juntos". Buena imagen.

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