quedarse sin respiración.

No sé cómo decirte que después de ocho meses, he vuelto a encontrarme a M en el suelo.
Que justo hoy, también, se ha roto tu cadena que ataba las llaves a la puerta de mi vida.
Que lo siento, pero tus remolinos nunca fueron mis huracanes.
Y que llueve. Llueve a mares.
Que yo, no creo en las casualidades.

Que deberíamos aceptar la caducidad del paraíso.
Que soy una descreída y que he perdido la ilusión.
Que no creo en ti, ni en mí, ni en nosotros,
mucho menos en el amor.

Que tal vez yo no sea más la chica de la sonrisa triste y los ojos brillantes que alumbraban tu vida.
Que tal vez tú prefieras seguir anudando otras cuerdas para salvarte de los naufragios.
Que puede ser que no quiera acompañarte ni de noche ni de día,
y que no quiera volver a ver(te).
Pero ya sabes eso de que la doble negación es una afirmación.

Que mis labios no te busquen y mis manos no te escriban.
Que me aguante los miedos de tenerte porque nunca existirá la posibilidad de perder algo que no es tuyo.
Que me he hartado de los fantasmas que habitan tu corazón y de las perras que amenazan mi estabilidad emocional cuando las encuentro al doblar tus esquinas porque me doy la vuelta y te doy la espalda.
Que quizás, quiera rendirme
pero no al puto milagro que supone que existas sino
a la invisibilidad -para no asustarte con mis apasionados deseos de meterte en todos los resquicios de mi vida-.

Que los quilómetros entre dos personas no cuentan,
la única distancia válida es la que interponen esas dos personas entre sus almas.
-y la nuestra ahora es casi insalvable-.
Que puedo tenerte al lado y sentirte en Venecia,
estar delante del espejo en Roma, sola,
o puedes ser París entre mis piernas.
-como aquella noche,
Ay, déjate querer, dímelo otra vez, un día con una noche oscura y esperando por ver si saliera la luna...-

Que me acuerdo de los días en los que quería que te quedaras siempre,
y aún así,
siempre no era suficiente,
porque a la luna le sobra oscuridad si no está el sol
y a mí me sobra noche si no estás tú.

Pero que hoy,
hoy estoy dispuesta a confesar(te) que
tengo ganas de decirte que me muero de ganas de volver a tener ganas.
Que hoy me faltan peros para decirte que no me busques y me sobran excusas para dejarme encontrar.
Que quizás tú seas lo bonito de quererse sin enamorarse.


y a mí, me apetece querer(te).

1 comentario:

  1. Qué bonito el amor.
    El desamor.
    y que los besos y lo daños den para hacer cosas tan bonitas como esta.

    Me encanta.

    Un besazo :)

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