tiembla tu cuchara, eso nunca queda bien.

La última vez que me suicidé me ahorqué con el nudo que había colgado de tus pestañas.

Brillaban más cerca que nunca tus pupilas,
y qué bonito ver el mundo en tus ojos,
que me invitaban a marcharme lejos,
pero como dos agujeros negros
me absorbieron.

Entonces cerraste los párpados tras de mí
y me quedé atrapada ahí,
en tu mirada vacía,
para siempre.

Ha amanecido otro veintiuno de agosto
y ya van cinco.

Ojalá nunca hubiese tenido que empezar a sumar tu ausencia.

Ojalá nunca hubiese tenido que restar una vida a la mía.

Es que ya sabes que vivir sin ganas solo es existir.
Y existir para morir...
No sé,
eso es que la muerte tiene que valer la pena.
O la alegría.

Que no me guste llevar flores
e ir a verte allí
no es que no te quiera,
y ya lo sabes,
es porque no necesito ir a ningún lado para tenerte.

Tú siempre estás aquí,
dentro del pecho.

Ahora que me levanto sola
desayuno tres cucharadas de azúcar
en dos gotas de café
de un vaso de leche.

Ahora que me acuesto sola
duermo con un abrazo que no abraza nada
porque el amor no ha vuelto a tocarme la piel.

Aquí seguimos sumando años,
y ojalá nunca hubiese tenido que aprender a sumarlos sin ti.

Yo sigo cantando a esos seres invisibles,
porque quién sabe,
quizá me necesiten de banda sonora
de la misma forma que yo necesito
quedarme encima de tus pies
y que bailes tú por los dos
-ya sabes que a mí bailar nunca se me ha dado bien-.

Y déjame decirte,
muerte,
que me da igual que valgas la pena o la alegría;
que yo quiero vivir y sentirme viva.

Que da igual lo fuerte que nos golpees
porque nunca nos quitarás las ganas de seguir queriendo con todas las fuerzas del mundo
tal y como él nos enseñó.
Porque ésa
es la única forma de querer.

Y yo nunca te perdonaré que te llevaras a la mejor persona del mundo.

Y no es casualidad que repita tanto la palabra mundo
es que el mundo cabía en sus abrazos.
Y desde que no abraza,
el mundo se ha vuelto un monstruo gigante.

No me llores que ya eres mayor.

 
Bolu i Sasha.

Comentarios

  1. Sobran las palabras en esta entrada. Creo que lo has dicho todo. Seguro que allá donde esté ha podido escucharte.

    Abrazos grandes.

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