she drive me crazy.

Eva me llama a gritos, tira fuerte de mi cabellera. Como una loca echa a correr calle abajo. Yo, sin tener ninguna otra opción, la sigo. Llego al callejón sin ventanas, sin salida. Donde el sol se muere de ganas y habita el Olvido. Pero Olvido no está, Olvido no existe. Otra vez sola, yo con mi dualidad. Aparezco comiendo ladrillos de tu ausencia entre techos infinitos que me impiden ver el cielo.
Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho... y sigo engullendo porque me he dado por perdida, he dejado de buscarte y paradójicamente, eres tú quien me encuentra. Me buscas cuando llego al cincuenta y tres. He tragado mucho me dices. Y yo he tragado muchos ladrillos, esta vez no saldré volando aunque vuelves a poner mi mundo patas arriba. Ya veo el cielo. Si tú supieras, si yo te dijera, si yo te contara...
He vuelto a caer en tu gravedad.

Todos sabemos que detrás de un "no debería" se esconde el deseo de un "quisiera". 

Comentarios

  1. Que bonita entrada,me ha gustado la frase de "he vuelto a caer en tu gravedad" me ha ocurrido varias veces... un besito, pasate :)

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    1. ¡Muchas gracias! La verdad es que creo que a todo el mundo le ha sucedido alguna vez... Ahora me paso por el tuyo :)

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