entonces.

Voy a darte la importancia que te mereces,
ninguna.

Así que perdóname si te deseo un feliz 2014
sin mí.

Perdóname si los reyes este año no te traen ni una bolsa de carbón,
es que ya eres mayor y no tienes edad para que los reyes te castiguen y te den lecciones morales
que si todavía no has aprendido a querer(me), 
no lo harás nunca.

Perdóname por irme y no querer volver,
pero sabes que a nadie le gusta estar donde no le quieren.
Y tú, no hace falta que mientas, no me quieres.

Pero tranquilo, sé que no es mi culpa 
eres tú, que no sabes querer a nadie.

Aún tienes cuatro parábolas que mantener brillando,
la quinta -aunque primera- se te apagó hace demasiado tiempo como para recordarla.
Quizás algún día deberías preocuparte de recordar más y brillar menos.

Lo siento, de verdad,
pero demasiada sangre en tu boca y demasiadas palabras en mis venas.

Me dueles,
porque yo sí sé querer

y porque, a pesar de todo,
yo sí te quiero.


Pero ya se me pasará.

Comentarios

  1. "Sé feliz, pero lejos". Que duro pronunciar esas palabras pero cuán necesarias se tornan a veces.

    Abrazos.

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  2. Dicen que no, pero
    querer duele.
    Un beso!

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  3. ¡Hola! He vuelto a actualizar el blog, espero que pases a hacerme una visita.
    Un saludo y enhorabuena por tu blog.
    http://detenganelmundoquemebajo.blogspot.com.es/

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