ninguna.
Así que perdóname si te deseo un feliz 2014
sin mí.
es que ya eres mayor y no tienes edad para que los reyes te castiguen y te den lecciones morales
que si todavía no has aprendido a querer(me),
no lo harás nunca.
Perdóname por irme y no querer volver,
pero sabes que a nadie le gusta estar donde no le quieren.
Y tú, no hace falta que mientas, no me quieres.
Pero tranquilo, sé que no es mi culpa
eres tú, que no sabes querer a nadie.
Aún tienes cuatro parábolas que mantener brillando,
la quinta -aunque primera- se te apagó hace demasiado tiempo como para recordarla.
Quizás algún día deberías preocuparte de recordar más y brillar menos.
Lo siento, de verdad,
pero demasiada sangre en tu boca y demasiadas palabras en mis venas.
Me dueles,
porque yo sí sé querer
yo sí te quiero.
Pero ya se me pasará.